viernes, 27 de noviembre de 2015

Tigre

Quedamos en encontrarnos en Plaza Italia alrededor de las 14hs para ir hacia Tigre. Puse el GPS para llegar sin problemas - y obvio, me perdí - y arrancamos para Tigre.
Charlamos, cantamos, nos reímos.
Una vez que llegamos estacioné en el Puerto de Frutos; era lunes y no había casi nadie en todo el predio. Decidimos comer algo, estábamos muriendo de hambre. Comimos una hamburguesa y compartimos unas papas fritas. Para bajar la comida fuimos a caminar por la zona; de la mano. Sí, me dio la mano y caminamos cual pareja enamorada por todo Tigre.
No recuerdo cuánto caminamos ese día pero sé que fueron muchas cuadras. La caminata ameritaba unos mates calentitos al costado del río con chipás caseros que había preparado el día anterior. Charlamos, seguimos conociéndonos y también conocimos un perro que andaba dando vueltas por ahí en busca de comida y a un par de palomas miedosas.
Ya empezaba a oscurecer y también a hacer más frío, por lo que fuimos a dar una última vuelta antes de que los negocios cerraran. De la mano. Obvio.
Le pregunté si le quedaba más cómodo que lo dejara en otro lugar en vez de Plaza Italia pero me dijo que era mejor que lo deje ahí - *bien! Así tengo una excusa para pasar más tiempo con Él, aunque sea en el asiento del acompañante* - Me tomé mi tiempo para llegar hasta capital de nuevo y no quería dejarlo. Quería pasar más tiempo con Él.
Lo dejé en la parada de Plaza Italia; me despidió con un beso. Di la vuelta con el auto para agarrar Avenida Santa Fe hacia el otro lado. *No le mandes mensaje, vas a parecer una desesperada. Esperá. Esperá. Esperá.*
Suena esa tan esperada notificación, rogando que fuese Él. Y sí, era Él. No recuerdo cuales fueron sus palabras pero me derritieron - a esa altura me derretía cualquier cosa que me dijera, estaba enamorándome -.
Lo quería? Tenía mucho miedo; más que la semana anterior. Pero recordaba sus palabras "no tenemos nada que perder". Lo quería? No estaba segura, pero algo me decía que sí. Lo quería. De a poquito empecé a quererlo más y más.
Yo no tenía nada que perder. Él no tenía nada que perder.
La pregunta era en ese momento... Él se podía enamorar?

No hay comentarios:

Publicar un comentario