El domingo me mandó un mensaje temprano; era la letra de lo que parecía ser una canción. "Qué lindo. Me re gusta lo que escribís" - "No lo escribí yo, me lo escribieron a mí". En ese momento mi corazón se detuvo por una milésima de segundo y mi pecho sintió el peor de los vacíos; la chica del recital se lo había escrito. Para colmo no tuvo mejor idea que decirme "Yo la quiero un montón todavía y yo sé que ella me quiere a mí".
Quería llorar, quería gritar, quería desaparecer. Le mandé más mensajes pero Él no me los respondió sino hasta más tarde. *Se habrá ido a verla?* . Me fui a votar, angustiada;
Me respondió más tarde mi catarata de mensajes; no entendía nada. Tuvimos una charla sincera donde me explicó cómo eran las cosas que le pasaban y yo le conté cómo me sentía yo. Le estaba diciendo que el 29 no iba a ir al recital que tenía pensado ir; me interrumpió y me dijo "Yo te quiero Lu". Mi corazón se detuvo de nuevo y mi pecho se cerró. "En serio me querés?" - "Sí, Lu".
Le confesé que tenía miedo y me dijo que con miedo no iba la cosa, que era mejor dejarlo ahí. Mi respuesta fue un largo mensaje en donde le decía que quería arriesgarme y poner mis fichas en Él. Yo también lo quería pero me ganó de mano al decirlo Él primero. Lo quería desde antes, desde que pasamos la primera noche juntos pero tenía miedo de decírselo; no quería que se asustara.
Ese día elegí arriesgarme, elegí poner mis fichas en una persona que no conocía mucho pero que me atrapaba. Elegí enamorarme; lo elegí.
Esa noche nos despedimos por mensaje.
"Te quiero Lu" - "Yo también te quiero".
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